Teníamos muchas ideas, formamos el grupo de Jóvenes de la UB, y solo por pura intuición empezamos a planear nuestras primeras acciones. Concursos de pintura para niños en el Parque Rivadavia, Chocolate para el día del niño, las charlas con los grandes en donde nos hablaban de “política”. Las primeras pintadas, me acuerdo la guerra con el Comité Radical de Formosa, esos si eran pesados…y claro les pintábamos arriba de sus pintadas, claro cómo no recordar el día en que fuimos a ponerle azúcar al motor de su camión. Creo que fue un escándalo jurisdiccional. Pero lo que más nos gustaba era visitar a los afiliados. Claro no era común en esa época, para colmo los nuestros estaban “escondidos” en pensiones. Y ahí entramos en otro mundo, en otro barrio, el barrio dentro de otro barrio. Los pobres dentro del barrio de Clase Media. Y allí fuimos a sentarnos en sus mesas, a compartir un mate dulce con tortas fritas, a hablar de sus pueblos, de sus costumbres, de sus problemas y de sus necesidades. Pasaron muchos años, pero el recuerdo de esas imágenes son permanentes. Esos y muchos otros, las primeras elecciones de la JP capital, las peñas con los compañeros de las otras circunscripciones y el recuerdo de todos mis compañeros de esa Época, que tanto me enseñaron. La vida nos a juntado en otros espacios variados y eso está muy bueno, eso significa que esa generación está presente y dice presente hoy en este importante momento que nos toca vivir, el momento de plasmar y hacer realidad aquello que era una utopía y que ahora se hace realidad. Pero lo más importante es que hay que volver a recuperar esos espacios barriales, hacer comunidad, practicar vecindad y sobre todo fortalecer las redes personales que sostienen cualquier idea, cualquier política y a ésta Sociedad.




