En Caballito visitar a un afiliado es sentarse en un living con café de por medio, en Almagro localizar la pieza del compañero era toda una tarea militante y cuando la encontrabas el rostro curtido de quien te abría la puerta se mezclaba entre la mesa y las camas donde jugaban los pibes.
Son muchos los recuerdos de aquellos tiempos, el festejo de los cumpleaños de los chicos, todos de Almagro, por supuesto, que felicidad que sentían cuando recibían su regalo, las películas en el parque Centenario, ni te cuento del día de reyes, o del pan dulce y las sidras que regalabamos para las fiestas. Recuerdo nuestro merendero de Campichuelo en el cual los habitantes de la calle todos los días venían a tomar la leche con facturas o el día que decidimos ver un mundial con ellos, y nos fuimos todos con galletas, tortas y café a las tres de la madrugada para ver el primer partido y compartirlo con los que menos tienen, recuerdo, también, las pegatinas de afiches o el reparto de volantes hasta altas horas de la noche, las mañanas de los sábados en Acoyte y Rivadavia haciendo campaña.
En fin, hoy nuestra comuna es la 6ta., en la que de la vieja 7ma solo queda Caballito, un Caballito en el cual las pocas casas tomadas dieron paso a edificios fastuosos y sus esquinas recibieron a las cacerolas de teflón que gritaban en defensa de los derechos de los señores del campo.
Sigo militando en esta Comuna, y sigo en la Unidad Básica "La Hora de los Pueblos", hoy en el corazón del barrio Venancio Flores y Acoyte, y saben que: mi pasión sigue igual e inalterable, quizás ya no haya tantos chicos que necesiten de nuestros regalos de cumpleaños o de reyes y eso esta mas que bien, quizás ya no haya compañeros que necesiten de nuestro pan dulce y sidra y eso también esta más que bien, y saben porque está bien porque eso significa que nuestro gobierno Peronista que defiendo a capa y espada y que fortalece cada día mas mis ganas de militar, está cumpliendo con las premisas que PERON y EVITA nos ensenaron: “LA FELICIDAD DEL PUEBLO Y LA GRANDEZA DE LA PATRIA.





